Traspasos

NBA Conf. Finals: Phoenix 115 - LA Lakers 106



ESPECIAL - Finales de Conferencia 2010
Juego 4 - Conferencia Oeste - Serie empatada 2-2

Phoenix logró equilibrar la eliminatoria a 2 por bando. ¿Cómo lo hizo? Principalmente con su defensa zonal y el aporte de la banca. Vamos por partes.

La virtud de la defensa zonal en el partido 4 fue negar los lanzamientos desde los codos, en las esquinas superiores de la zona pintada. Bryant y Gasol suelen hacer mucho daño desde esas posiciones. Phoenix se propuso alejarlos de ahí, mientras atacaban ferozmente los rebotes (51 a 36 en total) en ambos lados, logrando 18 ofensivos contra 13 de Lakers.

En cuanto a la banca, se presentaron ofensivamente en la serie. Frye por fin encestó (14 puntos, 4 de 8 triples) abriendo espacio junto a Dudley (11 puntos, 3 de 6 triples) y Barbosa (14 puntos, 2 de 4 triples). Ademas tanto Barbosa como Dragic (8 puntos) consiguieron atacar el aro. Y sólo la banca encestó 20 de 32 tiros, excelente 57% de eficacia.

¿Los Angeles? Cargados en exceso por Kobe (38 puntos y 10 asistencias, con 6 de 9 triples pero sólo 2 de 4 libres) quien no recibió demasiada ayuda. Mordieron otra vez el anzuelo del triple, ya que sin el aporte de Bryant apenas encestaron 3 de 19 intentos, pésimo 15,7%.

Los Angeles sumaron 13 intentos desde la línea de tiros libres (32 para los Suns) y recibieron apenas 12 faltas por parte de Phoenix. Salvo por Bryant, faltó agresividad, acaso como en el juego anterior, pero hoy no tuvieron problemas de faltas que los limitaran.

La serie retorna a Los Angeles, donde las diferencias fueron grandes. Veremos qué sucede en el quinto de este duelo que se emparejó y promete emociones.

A quien haya despertado a Frye, tanto Alvin Gentry como Steve Nash y compañía se lo agradecen.

NBA Conf. Finals: Boston 92 - Orlando 96



ESPECIAL - Finales de Conferencia 2010
Juego 4 - Conferencia Este - Celtics 3-1

Paul Pierce y los Celtics tendrán que guardar sus escobas. Orlando Magic respondió ante la urgencia de ganar o quedar eliminados con una victoria en tiempo suplementario.

Desde el primer periodo Orlando intentó ser más agresivo, penetrar por el medio y mover el balón para encontrar a sus lanzadores externos. Prueba de su eficacia es el parcial favorable de 31-26, los 2 triples de Barnes (8 puntos), todos los titulares del Magic lograron anotar, Howard tuvo 3 tiros libres, Rashard Lewis consiguió 2 robos. La actitud fue mayor aunque nada explosiva.

Por el contrario Boston lució un poco reticente al esfuerzo defensivo demostrado en los 3 juegos previos. En ataque los mantuvo Pierce (12 puntos en el cuarto) y los tiros libres, logrando 9 en 11 intentos.

El segundo capitulo fue muy disputado, con errores, con ofensivas menos fluidas. Howard anotó 11 de los 20 puntos de su equipo, consiguiendo 8 intentos desde la linea de libres (5 de ellos exitosos). Finalizada la primera mitad, Orlando liderava 51-74 con el aporte principal en ataque de Howard (17 puntos) y Nelson (13 puntos). Recuerden estos nombres.

La reanudación en la segunda mitad mostró al mejor Boston, que logró ponerse al frente en un ambiente de duros roces entre Garnett (falta técnica) y Howard, limitando al Magic que no logró anotar en los tres minutos finales del periodo. Se había equilibrado el tanteador y los Celtics estaban a 12 minutos de alcanzar la ansiada Final de la liga.

El cuarto periodo inicia con puntos para Orlando, principalmente Redick (2 triples en el periodo, 3 en la segunda mitad) y buena defensa impidiendo que Boston lograra comenzar sus ofensivas con tiempo en el reloj de posesión, forzando los tiros y con Howard bloqueando la zona pintada. Glen Davis sumó 6 puntos y 5 rebotes para mantener a flote el bote verde, hasta que cayeron al un marcador adverso de 85-78. En ese momento Davis bloqueó una penetración de Lewis y Pierce clavó una penetración tremenda para luego defender y responder con un triple de Ray Allen.

Empatados a 86, Jameer Nelson lanzó una tiro muy deficiente y luego, con 15 segundos disponibles, Boston no solicitó tiempo muerto y nunca pudieron acomodar a Pierce en el codo derecho de frente al aro, su lugar favorito. Terminaron los 48 minutos del partido empatados y sin lanzamientos que permitieran la victoria.

En el suplementario continuaron las impresiciones durante dos minutos hasta que Nelson encestó 2 triples consecutivos. Boston respondió con otros 2 de Ray Allen. Entre el primer triple de Allen y el segundo, y después de éste último, Dwight Howard consiguió vitales rebotes ofensivos y 4 puntos que definieron el partido en favor de la visita.

Howard finalizó con 32 puntos y 16 rebotes (5 ofensivos) acompañado por Nelson (23 puntos y 9 asistencias) y Redick (12 puntos, 3 de 5 en triples). Apenas aceptables aportes de Barnes (10 puntos y 7 rebotes) y Lewis (13 puntos, 2 de 3 triples). Ausente por completo Vince Carter con 3 puntos y acertando 1 tiro en 9 intentos.

Orlando no festejó la victoria, no mostró sonrisas. Está con la espalda contra la pared y escapó a la primera chance de eliminación. Ganaron y todavía creen.

TED Buenos Aires 2010: Ginobili y ser distinto

NBA Conf. Finals: Phoenix 118 - LA Lakers 109



ESPECIAL - Finales de Conferencia 2010
Juego 3 - Conferencia Oeste - Lakers 2-1

Phoenix dijo presente. Luego de 2 duras derrotas en Los Angeles el equipo obligado respondió con cambios en el juego y una importantísima victoria. Vamos a repasar esos cambios que sirvieron para descontar en la serie y ponerla 1-2.

La palabra clave es agresividad. Desde el primer momento Amare Stoudamire buscó atacar el aro (42 puntos y 14 de 18 libres), al igual que Robin Lopez. La primera mitad cargó de faltas a Bynum (sólo jugo 6 minutos y 7:31 en total) y Odom (luego expulsado por 6 faltas) y consiguieron 20 intentos de tiros libres. Pero la agresividad también se observó en otras facetas: 9 pérdidas de Lakers (le costaron 8 puntos) en una primera parte ganada por los Suns 54-47.

Phoenix sorprendió en el segundo periodo con una defensa zonal, que utilizaron también durante toda la segunda mitad. Luego de los 12 minutos iniciales, ventaja de Los Angeles 32-29, el parcial favorable de 25-15 no sólo los hizo ganar ese segmento, sino que demostraron una gran concentración defensiva.

En el tercer cuarto corrieron ambos equipos, con un ritmo de alto octanaje que emparejó el marcador. Stoudamire cargó la ofensiva con 16 puntos en el segmento, acompañado por Robin Lopez (su partido fue excelente con 20 puntos, acertando 8 de 10 tiros de campo y sus 4 libres).

El periodo final fue más de esfuerzo, de Amare como guía en el ataque y defensa zonal para que Los Angeles intentara con lanzadores como Artest (4 de 13 de cancha y 2 de 7 en triples), Odom (4 de 14 y sin triples en 4 intentos), Shannon Brown (2 de 7 en total y 1 de 5 triples). Sólo Fisher estuvo eficaz anotando 18 puntos (6 de 11 de campo y 3 de 6 triples además de sus 3 libres). No pudieron encontrar a Gasol, de buena tarea (23 puntos acertando 11 de 14 tiros y apenas 1 de 2 libres) pero con poca participación hacia el final del juego.

Los Angeles mordió el anzuelo, intentó 32 triples (acertó 9, eficacia del 28%) y perdió 17 balones. Aunque la ofensiva de Phoenix no fue del todo fluida, pudieron suplir las carencias con la agresividad, los tiros libres (37 de 42, eficacia del 88%) y 10 rebotes ofensivos. Los Lakers se colocaron 90-89 en el último periodo, cuya respuesta fue un parcial de 11-2 para los Suns, quienes no perdieron más la ventaja.

Steve Nash terminó con su nariz maltrecha y Stoudamire con un corte en la frente. Nada de ello los afectó, siguieron jugando con fuerza, como aquellos que tienen un objetivo que cumplir y no se detienen ante nada. Los 36 puntos de Bryant no sirvieron. Phoenix dijo presente y todavía cree.

Por cierto, ¿alguien vió a Channing Frye?

NBA Conf. Finals: Boston 94 - Orlando 71



ESPECIAL - Finales de Conferencia 2010
Juego 3 - Conferencia Este - Celtics 3-0

¿Puede el análisis del juego contradecir de alguna forma lo que exhibe el resultado? Para este tercer partido los números son de notable ayuda:

Todo comenzó a definirse en los 10:30 minutos del cuarto inicial. Boston escapó 21-6 dejando a Orlando con un espantoso 3 de 14 desde el campo, sin triples en 3 intentos. Los 12 minutos terminaron 27-12, con el Magic perdiendo 6 balones y Vince Carter ausente: sin canastas en 4 intentos, 2 de ellos triples.

La reacción de Orlando nunca llegó. Con 8:34 por jugarse en el segundo periodo, Rajon Rondo se lanzó al suelo y le quitó el balón a Jason Williams, amagó y convirtió una bandeja para poner 36-17 el marcador. Al entretiempo se llegó con un 51-34 para los Celtics, quienes lanzaban 51,2% de campo contra 38,7% del Magic, y apenas 4 pérdidas verdes contra 11 de los azules. Las individualidades tampoco respondieron, Howard sumó 5 puntos (2 de 7 tiros) y Carter 7 puntos (2 de 6 con 1 de 3 en triples).

¿Qué sucedió tras el descanso? Más de lo mismo: parcial de 24-13 favorable al local para sellar un inalcanzable 75-47 previo al inicio del periodo final. Orlando descontó algunos puntos pero sus números no mienten: 71 puntos totales, 36,9% de campo, 8 de 30 en triples y 17 pérdidas.

Howard finalizó con 7 puntos (3 de 10 de campo y 1 de 4 libres) mientras Carter sumó 15 puntos (5 de 12 de cancha con 1 de 5 triples y 4 de 4 libres). ¿Por qué los menciono a ellos únicamente? Primero porque en el +/- ambos poseen un número ridículo: -29 Dwight, -20 Vince. En segundo lugar porque Carter es el reemplazante de Hedo Turkoglu en este equipo, y realmente estamos viendo que no puede hacer ese trabajo. Algo que mencionamos antes de comenzar la campaña regular.

Ahora Paul Pierce tiene la escoba en la mano, quizás Stan Van Gundy pueda leer la excelente columna de Carlos Morales en ESPN y emparejar un poco esto.

¿LeBron rumbo a New York?


LBJ: King of New York

NBA Conf. Finals: LA Lakers 124 - Phoenix 112



ESPECIAL - Finales de Conferencia 2010
Juego 2 - Conferencia Oeste - Lakers 2-0

En ocasiones el rendimiento de un jugador no queda plasmado en la estadística. El análisis de los 21 puntos con 13 asistencias de Kobe Bryant, aunque lucen excelentes, no son del todo generosos con el excelente partido del escolta de Lakers.

Embelesados tras unos dulces 40 puntos, muchos analistas podrían obviar la performance de Bryant, quien dominó el juego, comando los tiempos del partido (principalmente en el primero y el cuarto periodo) y lo hizo con la solvencia que le otorga su talento. Quede claro que Bryant no hace esto a menudo, que prefiere anotar copiosamente y muchas veces se pone la ofensiva sobre sus hombros. Hoy fue un All-Star del primer minuto hasta el último, y Los Angeles continúan su camino en la defensa del título de campeón.

Phoenix no respondió, ni mucho menos. Tras 12 minutos el marcador 36-24 era favorable al local. El segundo cuarto mostro ligeras mejorías: la segunda unidad, menos talentosa, mostró un mayor esfuerzo físico en ambos lados de la cancha, exhibiendo una guía (parcial positivo de 32-29) para lo que sería la reanudación en el tercer periodo.

En la primera mitad no pudieron controlar la ofensiva interior ni los lanzamientos externos (Los Angeles acerto 7 de 11 intentos triples). Pero tanto hoy como en el juego anterior, la presencia de Robin Lopez dificulta un poco el tránsito en la zona pintada de los Suns.

En el tercer periodo, Phoenix mostró lo que puede y lo que debe hacer consistentemente para tener chances de ganarle a los Lakers: cerraron la llave (agrupándose algo desordenados, pero constituyendo una serie de obstáculos) y atacaron la llave rival. Además apareció Grant Hill anotando 14 puntos en ese parcial, ganado por 34-25 y empatando el marcador global a 90 por bando.

¿Qué sucedió en el periodo final? Un Kobe dominante armó la ofensiva, le exigió a Pau Gasol (14 puntos en el último segmento) que aprovechara sus ventajas (lo exigió con la actitud y el juego, no con palabras) y machacó a Phoenix mostrando la herida abierta que es la llave, metiendo el dedo en la llaga ataque tras ataque. Victoria 34-22 para el 124-112 final y ventaja de 2-0 antes de viajar al desierto de Arizona.

Si alguien ve a Channing Frye, por favor avísenle que la serie de Finales de Conferencia Oeste ya comenzó. Phoenix necesita de todos sus integrantes y necesitará algo más si Kobe Bryant repite una actuación estelar como la del Juego 2.

NBA Conf. Finals: Orlando 92 - Boston 95



ESPECIAL - Finales de Conferencia 2010
Juego 2 - Conferencia Este - Celtics 2-0

Luego de un decepcionante primer juego entre los finalistas del Oeste, otra vez Boston y Orlando nos entregaron un partido disputado hasta el último segundo, cuando Jameer Nelson intentó empatar con un triple larguísimo que se quedó corto.

Orlando respondió a la propuesta de Boston en la inauguración de la serie. Movieron mejor el balón, encontrando ángulos de pase favorables para asistir a Howard cerca del aro (el pivot finalizó con 30 puntos, encestando 9 de 13 tiros de campo y 12 de 17 tiros libres). A partir de ésto la defensa de Boston tuvo que cerrarse, aunque no lo hicieron demasiado respetando la defensa 1-a-1. ¿El resultado de esa defensa? Orlando acertó 39,4% de campo (si quitamos a Dwight Howard el porcentaje cae a 32,7%) y tanto Nelson como Carter, de buen partido inicial, se combinaron para 9 de 27 desde el campo (2 de 7 triples) sumando 25 puntos.

Otro cambio que realizó Stan Van Gundy en el primer cuarto, cuando ingresó Rasheed Wallace en reemplazo de Perkins (2 faltas) fue responder con Gortat. El gigante polaco y Howard sorprendieron a Wallace y Garnett. De hecho su ingreso faltando 4 minutos marcaba un resultado parcial de 23-14 para la visita, finalizando con un 14-4 y ganando el primer periodo.

Entonces el Magic mejoró adentro pero no contó con perimetrales eficaces. Pero hay algo más que puede considerarse positivo: la actitud general. Si bien los números de Boston fueron semejantes, se esforzaron por marcar mejor el perímetro, dejando a Ray Allen con 4 puntos (1 de 6 de campo y sin triples en 5 intentos). Otra vez esto generó un descuido: Rajon Rondo penetró y consiguió 25 puntos (10 de 16 de campo).

Hasta el momento Boston luce como un equipo que puede superar las dificultades propuestas por Orlando, con jugadores que mejoran su aporte para ayudar a quien tenga una mala noche y con un enorme esfuerzo defensivo de conjunto. Si eliminamos el primer periodo (28-27 para el Magic) los Celtics ganaron los otros 3 por un parcial de 68-64. ¿Recuerdan el marcador al finalizar los 3 primeros cuartos del primer partido? Si, 74-58 para los verdes.

Ahora la serie se traslada a Boston, donde Orlando deberá ganar su primer partido para entrar en la discusión. Hasta el momento Paul Pierce y compañía se han adueñado de la escena y pretenden repetir lo hecho en el 2008: ganar el campeonato.

NBA Conf. Finals: LA Lakers 128 - Phoenix 107



ESPECIAL - Finales de Conferencia 2010
Juego 1 - Conferencia Oeste - Lakers 1-0

Observemos un dato revelador: los 12 jugadores activos de los Lakers jugaron en este primer cruce de la Final del Oeste y solamente Vujacic no anotó un tiro de campo (si, hasta Mbenga tuvo una canasta). Nada salvaje. Un partido cuyo resultado nunca estuvo en duda, pese al inicio de 7-0 favorable a los Suns.

¿Cómo explicar el resultado del juego? Tiene la facilidad de que Los Angeles jugaron como se esperaba, abusaron de los internos de Phoenix y gozaron de las fragilidades defensivas que ya se conocían antes de comenzar la serie. Es decepcionante observar al equipo de Alvin Gentry, luego de prepararse durante una semana, y no plantear la menor dificultad al campeón reinante de la liga.

Veamos los fríos números: los Lakers acertaron el 58% de sus tiros de campo, 47% de triples y 18 de 22 tiros libres. Kobe Bryant sumó 40 puntos (21 en el tercer periodo) pero el jugador clave fue Lamar Odom, quien anotó 19 puntos y capturó 19 rebotes, 7 de ellos ofensivos. Tanto Odom como Gasol consiguieron cómodos lanzamientos cerca del aro, pero también Farmar y Brown lo hicieron.

Realmente no hubo partido ni show de Bryant, todo sucedió con naturalidad, como un espectáculo teatral cuyo resultado se conocía. No hubo grandes héroes pero aún peor que eso, no hubo villanos.

¿Qué se puede esperar de Phoenix? Siguiendo lo que marca la obviedad, una resurreción. ¿Podrán hacerlo?

Steve Nash One-Eyed Shooting

NBA Conf. Finals: Orlando 88 - Boston 92



ESPECIAL - Finales de Conferencia 2010
Juego 1 - Conferencia Este - Celtics 1-0

Si le preguntaban a Danny Ainge qué esperaba de su equipo, de su veterano equipo, al inicio de la temporada, seguramente expondría el partido que ayer Boston jugó y ganó en Orlando. Claro, todavía no lo habíamos visto en acción.

Durante los 3 primeros periodos los Celtics jugaron recordando al asfixiante equipo campeón de 2008, con una defensa feroz (74-58 el parcial) donde todos participaron. Las rotaciones defensivas, los manotazos desviando la pelota, la sobremarca en el perímetro y la cobertura en el interior, las salidas de las cortinas tras el pick-and-roll del oponente, cada detalle de la defensa fue excelente. La remontada del último periodo puede leerse de varias formas, ya lo veremos más adelante.

Y podemos destacar las labores individuales, siempre subordinadas a la tarea defensiva de conjunto. Comenzando por los encargados de Howard, Perkins y Wallace principalmente, y también Davis. Sheed justificó su fichaje con la cobertura 1-a-1 en defensa y su aporte ofensivo: 13 puntos con 2 triples en 5 intentos jugando 20 minutos. Perkins se limitó a defender 1-a-1, evitar clavadas o bandejas fáciles para el pivot de Orlando e incomodándolo en todo momento. ¿La performance de Howard? Apenas 3 logros en 10 intentos de campo y 7 pérdidas resumen su flojísimo partido.

Kevin Garnett, ausente de la serie versión 2009 definida en un séptimo juego, es claramente la bujía defensiva. No estuvo acertado en ataque (8 puntos con 4 de 14 tiros) pero lideró en rebotes (11) y manejando la defensa de conjunto. Además fue el único de los 10 titulares que no cometió pérdidas de balón.

Pierce y Ray Allen se turnaron para anotar 22 y 25 puntos respectivamente, ayudando con 16 rebotes entre ambos. Todo ello lanzando 14 de 24 desde el campo (4 de 8 triples) y 15 de 17 tiros libres, rondando los 40 minutos cada uno.

Rajon Rondo tuvo una actuación terrenal luego de quemar a los Cavs (8 puntos y 8 asistencias con 3 pérdidas), pero siendo la punta de lanza para la defensiva bostoniana. Su techo está todavía muy alto y puede dar mucho más aún.

Tony Allen retornó con la energía que aportó para eliminar a Cleveland, aunque esta vez fue más irregular. Mejor rendimiento en la primera mitad.

Desde afuera

Jameer Nelson y Vince Carter sacaron la cara por la causa local. A los 20 puntos del armador se suman los 23 del tirador. Pero es válido decir que llegaron como la marea, oleadas esporádicas de puntos y respuestas irregulares. Se combinaron para encestar 2 de 8 triples, 4 asistencias y 6 pérdidas. Boston los orientó a lanzar pero no lograron involucrar a sus compañeros.

El último periodo

En el cuarto periodo el parcial favoreción 30-18 a Orlando. Este resultado puede ser leído positivamente por ambos equipos. Para el Magic es la esperanza de reponerse a 3 periodos muy flojos, en un juego con 18 pérdidas y 5 de 22 triples. Pese a estar sofocados por la defensa de Boston, lograron tener chances hasta el final del juego.

Creo que eso es engañoso. Orlando perdió el partido y con ello la ventaja de localía. Esto es un hecho. Si mañana vapulean por 20 a los de verde, todavía deberán viajar a Boston y ganar allí. Difícilmente Rashard Lewis finalice otra vez sin triples en 6 intentos y con un pobre 2 de 10 desde el campo.

Stan Van Gundy tiene elementos de motivación y de esperanza, además de un equipo que es el campeón defensor del Este. Tiene buenos jugadores, tiene All-Stars y un sistema de juego que probó ser eficaz. También tiene la obligación de recuperarse ya mismo ante un veterano equipo con experiencia de campeón.

NBA Conf. Finals 2010

Comentario sobre Lebron James

En el excelente sitio Basket Americano, el señor Benito Andrade publicó un muy buen artículo hablando de los lugares que deben ocupar los jugadores, los entrenadores y los GMs. En respuesta a ese artículo escribí un comentario, que reproduzco a continuación:

Un gusto leer tu artículo Benito. Aunque no coincida en todos los puntos. El golpe de timón, claramente desesperado, que efectuó Ainge gracias a su amigo McHale es incomparable con la situación de James en Cleveland.

Desde el draft 2003 Boston estaba haciendo lo mismo que Philadelphia, con la diferencia que los Sixers no tenían buenos amigos GMs. Kendrik Perkins en 2003, Al Jefferson, Delonte West y Tony Allen en 2004, Ryan Gomes en 2005, Rajon Rondo y Leon Powe en 2006, Glen Davis en 2007. Todos esos jugadores fueron seleccionados para rearmar un equipo, junto a Pierce, quien estaba involucrado en rumores de traspaso. Es verosímil decir que entre McHale y Garnett salvaron el puesto de Ainge. Recuerden las elecciones en 2008: Giddens y Bill Walker.

Algo en favor de Ainge. Los Sixers iban a perder a Iverson, y no lo quisieron ver, por eso ficharon a Webber. Boston iba a perder a Pierce pero no le tembló el pulso (desde el principio estaban en otra dirección llamada Al Jefferson). Luego Kevin ayudó a Danny.

En mi modesta opinión, el plantel actual de Cleveland está capacitado para ganar un campeonato, o varios. La clave es Lebron James, quien también es la clave de las eliminaciones. No analizo su participación, su cantidad de puntos o rebotes o asistencias. Vayamos al sistema. ¿Cuál es la ofensiva principal de los Cavs, con James o sin él? Antes de responder señalemos la famosa ofensiva triangular del Chicago multicampeón (con Jordan) que es la misma de Lakers (con Bryant).

Decir que un equipo que gana más de 120 partidos en las últimas 2 campañas es malo sería una locura. Yo creo que son buenos, pero que no elevan el nivel mental en los playoffs. No tienen una ofensiva clara sin James, muchas veces dejan correr el reloj para que el 23 los salve, defienden bien y poseen armas para jugar diferentes estilos, pero no las usan. Lo más grave es que no tienen respuesta emocional, no hay jugadores rebeldes que se activen en la adversidad (salvo James y Varejao).

No es un mal equipo, pero les falta eso que tuvieron los Lakers ante Kings y Blazers, o aquellos Pistons contra los mismos Lakers.

Disculpas por lo extenso y por llamarte Benito sin la confianza necesaria.

Saludos cordiales, señor Benito Andrade.

Schortsanitis a Clippers, Pekovic a Wolves

El movimiento de San Antonio para fichar a Tiago Splitter tiene imitadores. Es el caso de los Clippers, locos por el griego Sofoklis Schortsanitis (2.06 m. y más de 140 kilos).

Su agente en EE.UU., Warren LeGarie, ha dicho que es el momento de dar el salto y ha desvelado una oferta de entre 6 y 8 millones de dólares (entre 4,7 y 6,3 millones de euros) por tres temporadas. "Ha llegado su momento. Los Clippers le necesitan y él ha desarrollado sus habilidades físicas y mentales hasta el punto de estar listo para jugar en la NBA", asegura LeGarie.

Drafteado en 2003 (número 34) como una gran opción de futuro, Schortsanitis nunca ha acabado de estallar. A punto de cumplir 25 años (el 22 de junio), puede que haya llegado su momento. Neil Olshey, el nuevo general manager de los Clippers, conoce a 'Baby Shaq' personalmente y está seguro de que puede ser un jugar importante en el equipo.

También está a punto de dar el salto el montenegrino Nikola Pekovic, del Panathinaikos. En su caso, las negociaciones están muchos más avanzadas. "Hemos hablado con el jugador y con su agente y estamos de acuerdo en todo", explica Tony Ronzone, nuevo ayudante del general manager de los Timberwolves, el equipo que tiene sus derechos.

Minnesota eligió a Pekovic con el número 31 del draft del 2008. "Estamos impresionados por su mejoría en los últimos dos años y creemos que es un jugador que nos puede ayudar de inmediato", asegura Ronzone.

¿Qué les gusta tanto a los Timberwolves? "En el juego de poste bajo es inmejorable (24 años y 2,10 m), tiene un alto porcentaje de tiros y una característica muy notable de su juego es su velocidad, en proporción a las cualidades físicas".

Info completa en Tu basket.

Steve Nash, un ejemplo en Arizona

Extraordinario artículo de Ezequiel Fernandez Moores para Cancha llena.

"Los republicanos también compran zapatillas". Es una de las frases más célebres en la historia del deporte. La pronunció Michael Jordan en 1990. Querían que el ídolo hablara para frenar el triunfo electoral de Jesse Helms, un político racista, homofóbico, amigo de las dictaduras latinoamericanas, del Ku Klux Klan y del apartheid sudafricano. Pero Jordan recordó que tenía un contrato de 20 millones de dólares con Nike. Los ídolos deportivos no deben "abusar de su liderazgo" para influenciar a sus seguidores, dijeron sus defensores. Además, agregaron, "el deporte debe mantenerse separado de la política". Veinte años después, los Suns de Phoenix, sepultaron la máxima de Jordan. El play off que liquidaron el pasado domingo ante los Spurs de Manu Ginóbili significó algo más que un triunfo deportivo. Marcó un hito para los estudiosos de los vínculos entre el deporte y la política. Comparable a la negativa de Muhammad Alí a combatir en Vietnam en 1965 y al podio rebelde de México 68 de los atletas negros Tommie Smith y John Carlos.

Arizona está convulsionada por la nueva ley antiinmigración de la gobernadora Jan Brewer, que faculta a la policía a exigir papeles a quienes pueda sospechar que son indocumentados. ¿Cómo reconocer a un indocumentado? "Por su ropa, pero especialmente por su conducta", respondió el senador Brian Bilbray, de California. Los Suns, como muchos otros, entendieron a la ley como una cacería del inmigrante latino. El patrón del equipo, Robert Sarver, acordó con los jugadores que salieran al segundo partido contra los Spurs con una camiseta que decía "Los" Suns, en español. El canadiense Steve Nash, líder del equipo, y que ya en 2003 había salido a la cancha con una camiseta que criticaba la invasión a Irak, fue otra vez la voz cantante. Robert Kerr, ex compañero y gran amigo de Ginóbili en los Spurs, y actual gerente general de los Suns, calificó de "nazi" a la iniciativa. Senadores republicanos le exigieron que se rectificara. La mayoría de los mensajes que llegaron al diario The Arizona Republic a los Suns recordaban que al menos el 60 por ciento de la población de Arizona aprueba la ley. "Shut up and play" (Cállense y jueguen), decían carteles que los propios hinchas de los Suns exhibieron ese día a sus jugadores. Fuera del estadio, unas tres mil personas marchaban con camisetas de "Los" Suns. Fue una previa inusual para la trasmisión de la TV. "Me saco el sombrero con la decisión de Sarver", expresó en estudios el ex jugador Charles Barkley ante Ernie Johnson, un periodista deportivo cada vez más incómodo con el rumbo que tomaba la trasmisión. Nash y sus compañeros sabían lo que arriesgaban. No sólo volvieron a ganar esa noche. Triunfaron también en los dos partidos siguientes. Fue un 4-0 rotundo. Jugaron como nunca antes. En el último, el domingo por la noche, a Nash le cerraron un ojo de un codazo. Terminó ofreciendo un recital.

Los Suns recibieron apoyo de los Spurs y de la propia NBA, habitualmente reacia a definiciones políticas. Hasta Barack Obama saludó su gesto. Muchos esperan ahora que también el béisbol se pronuncie. Que defienda a sus jugadores, el 27 por ciento de los cuales son de origen latino. Se pide que la Major League Baseball (MLB) desplace a Phoenix como sede del Juego de las Estrellas de 2011. Y que se declare un boicot contra el equipo local, los Arizona Diamondbacks. El patrón del equipo, Ken Kendrick, se vio obligado a admitir que había aportado dinero a los candidatos republicanos, pero aclaró que no apoya la ley. Sus defensores dieron amplio detalle de fundaciones a las que él aporta dinero y que ayudan a niños latinos. La gobernadora Brewer escribió en la página web de ESPN que no tiene sentido impulsar boicots y, mucho menos, mezclar al deporte con la política. Brewer defendió la ley, afirmó que debió actuar porque Arizona es un estado fronterizo que sufre los clanes de la droga y del tráfico de personas que actúan desde México, que Phoenix se había convertido en la ciudad de Estados Unidos con mayor cantidad de secuestros (316 en 2009), que no podía aguardar más "la inacción" de Obama y que su ley no es racial y, mucho menos, nazi.

En lugar de triples o home runs, el deporte pasó a hablar de "progres" o "nazis". Así debe ser, afirma el periodista y escritor de deportes Dave Zirin. Califica de hipócrita a Kendrick, el patrón de los Diamondbacks. Por un lado dice que no apoya la ley, pero, por otro, cederá su estadio para un mitín del senador Jonathan Paton, uno de los más furiosos defensores de la ley. Paton, agrega Zirin, tiene un estrecho vínculo con Russell Pearce, el senador ex combatiente en Irak que inspiró la ley. La TV mostró imágenes de Pearce reunido con líderes neonazis como J.T.Ready y John Birch y un correo electrónico antisemita que el senador reenvió en 2006 a sus seguidores. La revelación incomodó a quienes defienden la ley y se indignan con el calificativo de "nazi". Kerr no fue el único que lo utilizó. "No puedo imaginarme a Arizona utilizando las técnicas de la alemania nazi y de la Rusia comunista para perseguir a los sospechosos", expresó Roger Mahony, arzobispo de Los Angeles. ¿Acaso no fue justamente Arizona el estado que resistió largos años a aceptar el día feriado en homenaje a Martin Luther King? ¿Y no fue acaso la presión del deporte la que ayudó a cambiar esa postura? La National Football League (NFL, football americano) quitó a Arizona su condición de sede del Superbowl de 1993. La decisión, se dijo entonces, fue clave para que un año después los votantes de Arizona aprobaran finalmente adherir al feriado en honor al luchador por los derechos civiles asesinado en 1968. Los manifestantes que protestan ahora ante cada juego de los Diamondbacks pretenden que la MLB (béisbol) haga lo mismo con su Juego de las Estrellas de 2011. Quieren que el deporte se sume a otros sectores que ya comenzaron a boicotear a Arizona. ¿Acaso no fue un beisbolista, Jackie Robinson, un pionero que en 1947 rompió barreras raciales?

También la Major League Soccer (MLS, nuestro fútbol), que tiene a más del cuarenta por ciento de sus jugadores nacidos en Latinoamérica, evalúa si deberá excluir a Phoenix como subsede si la FIFA designa en diciembre a Estados Unidos como país organizador del Mundial 2018 o 2022. "Odio decirlo, pero ¿por qué debería darle un valor especial a la opinión política de un deportista que gana millones? El deporte cruza razas, colores y política y dos hinchas de un mismo equipo, aún cuando piensen lo opuesto, pueden hablar allí un lenguaje común. Cuando los atletas llevan al deporte las divisiones de afuera destrozan una ilusión, como cuando Jim Carrey encontró que su vida era el Truman Show", escribió el periodista Greg Salvatore. "Les pagamos para que nos sirvan de escape", coincidió su colega Skip Bayless. El deporte, dicen sus estudiosos, suele disfrazar de neutralidad posturas conservadoras. Y está cada vez más atado a sus patrocinadores. La asunción de Obama, sin embargo, desató fanatismos y leyes como las de Arizona. Consciente del peligro, Obama recomendó hace unos días leer qué dicen los que piensan distinto. "Puede que te hierva la sangre, pero es esencial para una eficaz convivencia".

El mercado laboral de Estados Unidos, contaba hace unos días el periodista Andrés Oppenheimer, demanda hasta 500.000 trabajadores no cualificados por año. El actual sistema inmigratorio autoriza apenas 5.000 visados anuales. Hay gente que lleva veinte años pidiendo su visa. Terminan entrando ilegalmente. Once millones de inmigrantes carecen de papeles en Estados Unidos. Casi medio millón están en Arizona, ex territorio mexicano. Una crónica reciente recordó la letra de "Somos más americanos", un corrido que cantan Los Tigres del Norte. "Ya me gritaron mil veces que me regrese a mi tierra porque aquí no quepo yo. Quiero recordarle al gringo: yo no crucé la frontera, la frontera me cruzó…Ellos pintaron la raya para que yo la brincara y me llaman invasor… Nos quitaron ocho Estados. ¿Quién es aquí el invasor? Soy extrajero en mi tierra. Y no vengo a darles guerra. Soy un hombre trabajador". Del hombre trabajador, justamente, depende la pasión del deporte. Michael Jordan no tenía razón. "El deporte –escribió Paola Boivin en The Arizona Republic- sirve para algo más que para vender zapatillas".

Jugadores locales y extranjeros

Pat Riley, presidente del Miami Heat: "Me gusta el producto hecho en casa. Me gusta. Me siento cómodo con ello. Y quizás en algún sitio en la agtencia libre o a través de unos cambios, hemos perdido algo en el camino, pero siento que me gustan los jugadores de aquí. Ahí es donde he ido. No digo que nunca vamos a seleccionar un jugador extranjero o firmar alguno, pero no ha estado a la cabeza de nuestra lista de prioridades".

Me duele decir esto, pero a más jugadores internacionales se les enseña a jugar el juego de la manera correcta en una edad más temprana que los jugadores de preparatoria y universitarios en Estados Unidos. Creo que eso es en parte porque los entrenadores engendrán más respeto en ultramar. Cuando a un jugador se le dice que mueva el balón, mueve el balón sin hacer preguntas. No hay agendas escondidas y pocos "asesores" en la oreja del jugador diciéndole que tiene que aumentar sus intentos al canasto.

Jugadores internacionales también aprenden un nivel de tenacidad y competitividad que les sirve bien cuando llegan a la NBA. La noción de que los jugadores internacionales son blandos es un argumento fatulo. Todo el que haya estado pendiente del juego internacional del equipo de EEUU en los pasados cuatro años entienden cuán físico es el básquetbol de FIBA. Pocos pueden acusar a individuos como Luis Scola, Andres Nocioni y los hermanos Gasol de echarse atrás de nadie.

Nota completa de Fran Fraschilla en ESPN

Steve Nash, Manu Ginobili y fútbol

Steve Nash, enemigo de Ginóbili en los playoffs, habla de fútbol. El canadiense es fanático: dice que le debe una cerveza a Messi y cuando le mete festeja como Maradona...

Cuando termina el entrenamiento de los Suns, agarra una pelota y le apunta al aro. Pero con los pies... Steve Nash demuestra que el fútbol le gusta tanto como el básquet. Más si la emboca, porque corre unos metros y se tira de panza al parquet, imitando el festejo de Maradona bajo la lluvia después del gol de Palermo contra Perú. Ojo que también tiene un recuerdo amargo de Diego: "Era un chico de diez años cuando le hizo los dos goles a Inglaterra en el Mundial 86. Todavía me duele".

Nash, uno de los mejores bases de la NBA, jura que "hubiera sido un futbolista profesional si me dedicaba a full. Soñaba con eso". Por estos días sin embargo sólo piensa en eliminar a los Spurs de Manu Ginóbili. Y lo pone "de volante" en su equipo formado por 11 jugadores NBA aunque el bahiense haya reconocido que el fútbol no es lo suyo. ¿Los 11 de Nash? "Turiaf en el arco. Una defensa con Leandrinho, Raja Bell, Luol Deng y Baron Davis. Jason Kidd, Manu, Calderón y yo en el medio. Ataco con Tony Parker y Kirilenko".

Leandrinho, Kidd, Davis y Bell lo acompañaron en un partido a beneficio jugado en Nueva York con varios futbolistas amigos de clubes europeos. Ahí estuvo Javier Zanetti como representante argentino. Nash igual bancaba al Barcelona en la semi de la Champions porque le encanta Messi. "Le debo una Quilmes fría", puso en su Twitter el día de los cuatro goles de La Pulga al Arsenal. Su calentura por la eliminación del Barsa hizo que le propusiera a Mourinho un 11 de Inter integrado únicamente por históricos arqueros (Chilavert, Higuita y Zoff entre ellos) para enfrentar al Bayern en la final.

Nash, nacido en Sudáfrica y criado en Canadá, es hincha del Tottenham por herencia de su padre inglés. El vínculo familiar con el fútbol sigue con Martin, su hermano menor, que juega en un equipo canadiense y tiene antecedentes en la selección. El apenas pudo darse el gusto de entrenar al lado de profesionales: con los Red Bulls en Nueva York y con Olimpia en Paraguay. ¿Cuándo vino a Sudamérica? En las últimas vacaciones, antes de bajar a Buenos Aires, porque su mujer es paraguaya (fueron papás de mellizas). En un español bastante claro dijo que "Olimpia es mi equipo en Paraguay". Un NBA distinto...

Nota publicada en Olé