Traspasos

Límite de traspasos: Washington

Antes del comienzo de ésta temporada en la NBA comentaba en qué estarían pensando los Washington Wizards. Parte de ese artículo puede servir para anticipar qué piensan ahora mismo.

Cito una declaración de Gilbert Arenas, premonitoria: "Si tienes un muchacho que ama el básquetbol, que come, duerme, toma y piensa todo el día en básquetbol y todo lo que sabe hacer es jugar al básquet y se lastima y es tu jugador franquicia, debes contenerlo de sí mismo".

Ya sabemos que no lo contuvieron. Un pobre récord de 18-33, la suspensión de Crittenton y Arenas (quien podría ir preso) y los traspasos de Jamison a Cleveland y Caron Butler a Dallas (junto con Haywood) han desmembrado el sueño de competir en la Conferencia del Este.

Para Washington todo es futuro. Los próximos partidos servirán para evaluar talento (renovaciones de Josh Howard, Mike Miller y Randy Foye principalmente), un rol importante para Blatche y una opción de juego en McGee como pívot. ¿Ilgauskas? Es incierto si continuará, si regresa a Cavaliers u otro contendiente o si prefiere el retiro.

¿Por qué éste equipo fracasó tan estrepitosamente? Cabe aclarar que antes del incidente Arenas el equipo no encontraba el rumbo. Las razones pueden apuntar al agent zero pero existen algunas otras:

  • Lesión de Jamison al inicio de la campaña
  • Cambios radicales en la ofensiva por parte de Flip Saunders
  • Poca inclinación al esfuerzo defensivo grupal
  • Choque de egos entre Arenas y Butler
  • Incapacidad de respuesta ante la adversidad

Sólo menciono éstas opciones por contener los problemas generales del equipo. Después de todos los cambios que han hecho, de lograr flexibilidad salarial para la próxima campaña y de trabajar durante los siguientes 30 juegos con la base del equipo, no hay que perder de vista algo: los Wizards siguen dependiendo de Gilbert Arenas.

Hasta la próxima campaña no sabremos cuán malo puede ser eso.

San Antonio... Splash

El duelo de ayer por la noche entre Lakers y Spurs (101-89 para los laguneros) sirve para observar la actualidad de San Antonio, semejante al equipo del inicio de la campaña. Veamos:

Los Lakers se demoraron 3 minutos en comenzar a jugar. Para ese momento los Spurs lideraban 9-0 con 6 de esos puntos llegando a traves de Tony Parker. Hasta que Ron Artest conectó un largo triple inaugural, Pau Gasol y Lamar Odom habían cometido pérdidas ofensivas, Gasol concedió un tiro libre por sus 3 segundos defensivos y habían intentado 2 tiros (Artest y Brown). Pues bien, ahí terminó el partido para San Antonio.

Los Ángeles cerró el primer cuarto con un parcial de 28-25, incluido un triple sobre la campana de Vujacic, y luego ganó todos los períodos: 22-13, 23-21 y 28-21. Pero ésto no es todo: 2 lakers consiguieron doble-doble, 5 de ellos anotaron al menos 13 puntos y 2 más agregaron 8 puntos. Sólo cometieron 2 pérdidas en la segunda mitad (una de ellas por no tocar aro en 24 segundos, que incluye bloqueo de Duncan y segundo lanzamiento corto de Odom). ¿Por qué estas mínimas cosas pueden ser terribles? ¿Mencioné acaso que Los Ángeles no contaron con Kobe Bryant y Andrew Bynum? Claro, Gasol redondeó su tarea con 21 puntos, 19 rebotes (8 ofensivos), 5 bloqueos y 8 asistencias.

Pero lo principal es la falta de reacción por parte de unos Spurs absolutamente entregados luego del quiebre inicial. Al 9-0 lo siguieron con un 2-12 para quedar abajo luego de 3 minutos donde San Antonio lució indiferente. Casi 3 minutos estuvo San Antonio para encestar comenzando el segundo cuarto. Y tuvo 3.30 apenas iniciado el tercer periodo. Y pasaron casi 5 minutos hasta que un triple de Ginóbili significaron los pobres 7 puntos para revertir en el comienzo del último cuarto. ¿Reacción?

Rescatando labores individuales podemos sugerir los 21 puntos de Ginobili, 20 de Parker (8 asistencias y 6 pérdidas) y los 16 puntos con 15 rebotes y 4 bloqueos de Duncan. ¿Jefferson? 9 puntos con 2 de 7 desde el campo.

Así como en el duelo de Noviembre fue una paliza 105-85 para San Antonio, hoy debemos decir que la paliza basquetbolística de Los Ángeles fue semejante. Popovich sabe como derrotar a éstos Lakers: defensa a presión y correr. Así lo hizo en el primer juego, consiguió robos y puntos en contraataque.

Los Spurs lucen como un equipo que no se conoce, continúa arrastrando sus carencias ofensivas de temporadas anteriores (3 puntos en contragolpe) pero no cuenta con el espíritu defensivo de antaño. No tiene un mal plantel, acaso le falta reacción. Quizás la encuentren después del All-Star Game.

Miami vs la elite del Este

Los dos últimos juegos del Miami Heat, ambos como visitante, se cerraron con derrota: 107-102 en Boston y 102-86 en Cleveland. Veamos qué nos dejaron estos partidos.

Si bien los Celtics y los Cavaliers son grandes equipos, en éstos partidos sufrieron ausencias notables: Paul Pierce no jugó así como tampoco estuvieron disponibles Mo Williams y Delonte West. Miami únicamente tuvo la baja de Mario Chalmers.

Una gran pregunta para comenzar el análisis: ¿para qué ficharon a Rafer Alston? y luego agregaríamos que es increíble su titularidad indiscutida. Alston sólo puede aportar tiros de larga distancia, quizás algo de veteranía y una reciente final de liga. Hasta el momento los dos últimos ítems no se han notado en el equipo y el primero, buena selección y aciertos en sus lanzamientos, sólo fueron consistentes contra Boston.

Alston además le quita defensa a la posición de base, donde Chalmers puede mejorar, y reduce el papel de Carlos Arroyo, jugador que podría ocupar (de hecho, lo hacía anteriormente) las funciones de Alston. Hasta el momento, sumar al base no ha generado nada positivo.

Miami es Dwayne Wade. Cuando él está en la cancha, Miami tiene problemas para ejecutar la ofensiva fluidamente. Mientras él descansa, Miami no tiene ofensiva. Contra Boston esto fue evidente en los 7:25 en los que descansó. En Cleveland, mientras hubo partido, Beasley encestó algunos tiros sin Wade en el campo. El resto del equipo, en ambos juegos, practicamente desapareció.

Los internos de Miami, Beasley, O´Neal y Haslem como principales, Magloire y Anthony en segundo plano, son irregulares: Anthony jugó muy bien contra los Cavs (8 puntos y 8 rebotes, 6 ofensivos, en 16 minutos mientras que en Boston sólo jugó 6 minutos consiguiendo 1 bloqueo) y Magloire contó 6 minutos en Cleveland y nada en Boston. O´Neal consiguió 14 puntos contra Shaq, pero lo hizo sólo en el 3º periodo y sumó 8 rebotes totales en éstos 2 partidos. Haslem fue una sombra (2 puntos y 4 rebotes) ante los de LeBron, un mucho mejor Udonis en Boston (15 y 8) . Beasley tuvo 13 puntos y 4 rebotes primero, 21 puntos y 12 rebotes después.

Contra Boston perdieron la lucha por los rebotes 41-31 consiguiendo 6 ofensivos. En Cleveland fue bastante más parejo: 43-40 y 15 ofensivos (claro, Anthony bajó 6 de ellos). Los grandotes de Miami no son de fiar.

El perímetro tiene problemas, además de la base. Wade completa la posición de escolta y no tiene reemplazante: Cook simplemente no acierta sus tiros: 29,4% de campo y 30,7% en triples. Espantoso. Diawara y Jones juegan poco. Chalmers y Arroyo se turnan para ayudar en el descanso de Wade, pero no son escoltas.

Los aleros Wright y Richardson hacen un buen esfuerzo defensivo y alternan en su aporte de ataque. Rondan el 37% y 39% respectivamente desde los triples. No está mal aunque no es suficiente para este equipo.

El futuro, en esta temporada, anuncia dos opciones: una es acceder a los playoffs y ser barridos en la primera ronda, aspirando a robar 1 o 2 juegos como máximo. La segunda opción es peor aún: no alcanzar un puesto de playoffs.

Además, como equipo, juegan esforzadamente para luchar los partidos, pero no pueden ejecutar en los minutos finales. Juegan mejor cuando son inconscientes de su juego, cuando deben pensar apenas si Wade se destaca. Acaso Chalmers y Beasley continúen progresando en éste aspecto.

¿Es segura la renovación de Wade? Miami deberá moverse antes de la fecha límite de intercambios para enviar un mensaje claro a su jugador estelar. Si no lo hace, tal vez ser eliminados no sea tan malo y puedan pensar en el Draft y una larga temporada 2010-11.