Traspasos

Grandes osos en Memphis

Unos osos pardos

Los osos grizzlies, también conocidos como pardos, integran el top 3 de los más grandes osos del mundo. En dos patas superan los dos metros y tienen un peso que ronda los 350 kg. Viven principalmente en Alaska pero se los encuentra también en Canadá, Estados Unidos y Rusia.

Ositos de Vancouver

Originalmente ubicados en Canadá, los Vancouver Grizzlies comenzaron a participar de la NBA en el año 1995. Su primera selección fue Bryant Reeves (6º general), un pivot de 2.13 m que se mantuvo en la liga durante 6 años, todos ellos en Vancouver. Sus números decrecieron hasta retirarse lesionado.

En 1996 seleccionaron a Shareef Abdur-Rahim (3º general), alero o ala-pivot de 2.06 m y gran habilidad. Pese a esto, emperoraron su récord respecto a su temporada anterior: bajaron de 15-67 (incluyendo 23 derrotas consecutivas, marca de liga) a 14-68. Abdur-Rahim tuvo un buen rendimiento promediando 18.7 puntos y 6.9 rebotes como rookie.

Para su tercera temporada escogieron un base: con la 4º elección general incorporaron a Antonio Daniels. Finalizaron el año con 19 victorias. Abdur-Rahim mejoró sus números (22 puntos) y con la 2º elección general del Draft 1998 seleccionaron otro base: Mike Bibby.

Para el año 1999 tuvieron nuevamente la 2º elección y por tercera vez consecutiva incorporaron un base: Steve Francis. En realidad Francis nunca pisó Vancouver, ya que había manifestado que no jugaría allí. Tuvieron que cambiarlo y obtuvieron a Brent Price, Michael Dickerson, Othella Harrington y el veterano Antoine Carr.

Su última elección antes de mudarse a Memphis fue un ala-pivot: Stromile Swift. Esa fue la última temporada de Abdur-Rahim, quien se mudaba a los Atlanta Hawks siendo el mejor jugador Grizzly hasta el momento. Obtenían la 3º selección del draft, que utilizaron para incorporar a Pau Gasol, Lorenzen Wright y Brevin Knight.

Los pardos de Memphis

Pau Gasol llegó al equipo en 2001 junto al novato Shane Battier (6º elección general). En el 2002 llega el ala-pivot Drew Gooden con la 4º selección. En el 2003 se repite la historia: Kendrick Perkins, pivot, se rehúsa a jugar con el equipo y lo envían a Boston junto a Marcus Banks obteniendo a Troy Bell y Dahntay Jones.

La elección del 2004 había sido entregada a Portland (23º del total). En 2005 suman a Hakim Warrick, ala-pivot, en la posición 19. Para el draft 2006 obtienen a dos jugadores: Rudy Gay (8º a través de Houston) y Kyle Lowry (24º). En el 2007 el base Mike Conley con la 4º selección y el año pasado eligen en la 5º posición a Kevin Love, a quien inmediatamente lo envían a Minnesota por el anotador OJ Mayo.

La elección de este año: Hasheem Thabeet, pivot tanzano de 2.21 m.

Zorro, cuervo y queso

El repaso de las elecciones demuestra que la estadía en Vancouver sólo sirvio para crear la franquicia, desperdiciar oportunidades con sus elecciones altas y lograr récords miserables. La mudanza y luego la llegada de Jerry West como GM mejoraron sus chances, alcanzando playoffs (aunque todavía buscan su primera victoria en eliminatorias).

Hasta ahora los Grizzlies no han utilizado el draft para moldear un equipo. Thabeet, jugador defensivo, llega al equipo sin una referencia ofensiva en la pintura. Marc Gasol es un jugador de esfuerzo, Darrel Arthur es una promesa y el recientemente incorporado Zach Randolph es una apuesta. Los jugadores perimetrales, jóvenes con proyección, deberán demostrar carácter y emplearse en la defensa.

Memphis se ha transformado en el cuervo de la fábula al entregarle a Gasol a los Lakers, en un intercambio que se asemeja a un robo. La flexibilidad ganada por los Grizzlies hasta ahora no ha ayudado y se espera que el próximo año, con mucho dinero y jugadores jóvenes con experiencia, puedan sumar a una superestrella. ¿Podrán atraer una superestrella? Yo no estoy tan seguro, deben comenzar a ganar ya mismo y pensar en sus Gay, Mayo, Conley, Arthur y Thabeet como futuras estrellas. Si el plan es distinto probablemente continúen las frustraciones.

¿Qué nos perdimos?

Algunos jugadores que Memphis no seleccionó:

1996 - Este fue un draft con mucho talento: Ray Allen, Kobe Bryant, Steve Nash...
1997 - Tracy McGrady (se quedan con Antonio Daniels)
1998 - Paul Pierce, Vince Carter o Dirk Nowitzki (se quedan con Mike Bibby)
1999 - Lamar Odom, Ron Artest o Andrei Krilenko (incorporan y canjean a Steve Francis)
2002 - Amare Stoudamire o Caron Butler (se quedan con Drew Gooden)
2003 - Josh Howard o David West (incorporan y canjean a Perkins-Banks)
2005 - Jason Maxiell o David Lee (se quedan con Hakim Warrick)
2007 - Rodney Stuckey o Aaron Brooks (se quedan con Mike Conley)

Nota: en 1995 queda claro que la suerte no estaría de su lado, ya que antes de poder seleccionar ya había sido elegidos Kevin Garnett, Rasheed Wallace y Antonio McDyess.

¿Clippers o dark angels?

¿Dark angels?

Todo comenzó en un lugar diferente y con un nombre diferente: Buffalo Braves, allá por 1970. Tras unas pobres 3 temporadas iniciales acceden a playoffs por primera vez en la temporada 1973-74 y repiten en las siguientes dos. Su mayor logro por aquellos años es contar con el MVP 1974-75, Bob McAdoo, quien había llegado al equipo a través del draft del año 1973.

Esas visitas a playoffs se interrumpieron en la temporada 1976-77. A mitad de esta temporada Bob McAdoo fue intercambiado a New York Knicks. Tras la temporada 1977-78 se mudan de ciudad y denominación: San Diego Clippers.

En ocho años en Buffalo los Braves accedieron a 3 apariciones en playoffs. Ya en San Diego el equipo no lograba clasificar a etapas eliminatorias. En 1981 Donald Sterling compra al equipo a un valor de u$s 20 millones. A partir de 1984 se mudan a Los Angeles. Nunca disputaron partidos de playoffs mientras estuvieron en San Diego.

Las primeras campañas en Los Angeles fueron pobres, con récords de 30 victorias. Para la temporada 1986-87 contratan a Elgin Baylor como GM y finalizan con un margen de 12-70. En 1988 escogen con la selección Nº 1 a Danny Manning.

En la temporada 1989-90 sólo ganan 30 partidos pero logran conformar un núcleo que sería la base de las siguientes temporadas. Sin las nefastas lesiones que los atormentaban desde que llegaron a Los Angeles, los Clippers llegan a playoffs al lograr un récord de 45-37 en la 1991-92, guiados por Larry Brown quien llegó a mediados de la temporada. En la 1992-93 cuadran un récord de 41-41 y clasifican a playoffs, donde quedan eliminados en primera ronda como en el año anterior.

Tras caer en playoffs en el máximo de partidos contra Utah (1992) y Houston (1993) despiden a Larry Brown. A mitad de temporada traspasan a Manning por Dominique Wilkins. Finalizan la temporada 1993-94 con tan solo 27 victorias. En la siguiente establecieron el récord como peor inicio para una campaña: 0-16.

¿Los ángeles, cierto?

Se podría continuar con la triste historia de este equipo, de sus cuestionables selecciones en el draft, de las lesiones continuas, de los desaciertos dirigenciales. Pero aquí aparece alguien que tiene una llama de esperanza para cambiar toda la historia de este equipo: Blake Griffin.

Griffin llega a este equipo con todo lo necesario para establecerse en la NBA: tiene el talento, la inteligencia y un claro compromiso para progresar en su juego. Pero no se contenta con esto, habla muy bien de su nuevo equipo, promete esfuerzo, respeta a los veteranos y con su ejemplo este equipo puede cambiar de una buena vez.

¿Quiénes atentan contra esta posibilidad? Si son ciertos los rumores, el propio Donald Sterling (dueño del equipo) quien pretende contratar a Allen Iverson. Los fanáticos clippers pueden tranquilizarse un poco siquiera al contar con Sebastian Telfair: podría ocupar el lugar de AI en la plantilla. No es un jugador de otra dimensión pero es menos problemático que La respuesta.

Mike Dunleavy tiene en sus manos un equipo que podría establecer una nueva era como Clippers: Griffin, Kaman, Camby, Baron Davis, Eric Gordon, el propio Telfair. Este nucleo conformado por jóvenes prometedores y veteranos talentosos pueden comenzar a escribir la página más gloriosa de su propia historia transformándose en los creadores de una nueva franquicia. El tiempo dictará su sentencia, nosotros seremos testigos.